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Premio Nacional de Literatura, el autor de ‘Los santos inocentes’ y “patriarca de las letras españolas”, muere rodeado de sus familares

El escritor Miguel Delibes, en una imagen de archivo tomada en 2002.

El escritor Miguel Delibes, en una imagen de archivo tomada en 2002.

El escritor y académico Miguel Delibes, patriarca de las letras españolas y maestro de la narrativa del siglo XX, ha fallecido a las 07:00 de hoy en su casa de Valladolid, rodeado de sus seres queridos, a los 89 años. La salud del Premio Cervantes de 1993, que fue operado de un cáncer de colon en 1989 nada más publicar El hereje -su última novela-, se había agravado drásticamente en las pasadas horas y desde ayer estaba inconsciente.

Tras este empeoramiento, sus hijos cancelaron todas sus actividades para estar cerca del escritor, a cuyo domicilio telefoneó anoche el Rey para interesarse por su estado. La capilla ardiente de Miguel Delibes quedó instalada este mediodía en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Valladolid, en un recinto presidido por un óleo del escritor, obra del pintor Álvaro Delgado, para recibir el último adiós de sus conciudadanos

Más de un centenar de personas esperaban desde horas antes de la apertura de la capilla para despedir a uno de los hijos más ilustres de esta ciudad, cuyo espíritu está presente en muchas de sus calles en las que su nombre aparece en placas que marcan la ruta de El hereje.

La llegada de los restos de Miguel Delibes a la capilla ardiente fue recibida con una gran ovación y gritos de “maestro”. Seis de los siete hijos del escritor -uno de ellos, Juan, viajaba de regreso a Valladolid-, así como sus nietos, aguardaban la llegada de los restos del escritor.

Las cenizas de Delibes serán depositadas en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres del Cementerio del Carmen de Valladolid, una vez que su cuerpo sea incinerado, han informado fuentes municipales. El funeral por el académico y escritor se celebrará mañana, sábado, en la catedral metropolitana. Para conjugar los deseos del escritor de descansar junto a su esposa, Ángeles de Castro, y del Ayuntamiento de Valladolid de que esté en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres, los restos de su esposa serán trasladados a este emplazamiento, donde reposan figuras como los escritores José Zorrilla y Rosa Chacel. La familia Delibes ha expresado su deseo de que el acto en el cementerio, cuya fecha está aun por determinar, tenga carácter íntimo.

Los textos literarios de Miguel Delibes son un retrato fiel y crítico de las tierras y hombres de su Castilla natal, además de un alegato en favor de la naturaleza y de la armonía entre el hombre y el medio natural. Viajero, cazador, pescador y amante de la naturaleza, Miguel Delibes nació el 17 de octubre de 1920 en Valladolid, ciudad en la que transcurrió su vida.

Tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por Adolfo Delibes, profesor y director de la Escuela de Comercio de Valladolid, y María Setién, burgalesa de origen, estudió en el colegio de La Salle y posteriormente las carreras de Comercio, Derecho y Periodismo (Escuela Oficial de Madrid). En 1946 obtuvo la cátedra de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de su ciudad, labor que le llevó durante seis meses de profesor visitante a la Universidad de Maryland (EEUU).
Empezó profesionalmente en la banca y después compaginó durante años docencia, periodismo y literatura.

Entre 1941 y 1963 trabajó en el diario El Norte de Castilla, del que fue caricaturista, redactor y director (1958-1963). Debido a la censura, decidió abandonar el rotativo. Allí empezó a cultivar la concisión y el calado humanista que desprende no sólo la docena de libros publicados en esta etapa periodística, como El camino (1950) y Las ratas (1962), sino toda su posterior obra literaria, alrededor de 70 títulos.

De entre sus novelas, relatos breves, ensayos, artículos periodísticos y crónicas viajeras, Miguel Delibes se queda, según declaró en 2007, con el libro Viejas historias de Castilla la Vieja (1964), de apenas cincuenta páginas y que considera “el más representativo” de todos “por su prosa, su paisaje, sus personajes, su movimiento y su sentido del humor”.

Elegido académico de la Lengua el 1 de febrero de 1973, ingresó en esta institución el 25 de mayo de 1975 para ocupar el sillón e, vacante del polígrafo Julio Guillén Tato, con el discurso El sentido del progreso desde mi obra.

Muchos libros del autor de Cinco horas con Mario (1966) y Los santos inocentes (1981) han sido adaptados al cine, la televisión o el teatro, como El camino (1963), de Ana Mariscal; La guerra de papá (1977), de Antonio Mercero; Los santos inocentes (1984), de Mario Camus; Una pareja perfecta (1997), de Francesc Betriu; o El disputado voto del señor Cayo (1986) y Las ratas (1998), películas ambas de Antonio Giménez Rico.

Dentro de la escena queda el recuerdo de sus Cinco horas con Mario, monólogo interpretado por Lola Herrera, o Las guerras de nuestros antepasados.

Sus cuatro últimos “hijos” han sido El hereje (1998) -última novela-, los ensayos España 1936-1950: Muerte y resurrección de la novela (2004) y La tierra herida (2005, al alimón con su hijo Miguel) y Viejas historias y cuentos completos (2006).

En 2007 aparecieron los dos primeros volúmenes de los siete que conformarán su obra completa, supervisados por el autor. Ese mismo año, con motivo de su 87 cumpleaños, se celebró un congreso internacional en la Universidad vallisoletana en cuyo transcurso fue presentado el libro Luces, trazos y palabras, homenaje de una treintena de poetas como Victoriano Crémer, Antonio Colinas y Gustavo Martín Garzo.

Miguel Delibes, padre de siete hijos -uno de ellos el escritor y científico especializado en temas medioambientales Miguel Delibes de Castro- fue intervenido de un tumor de colon en 1998. “Aunque viví hasta el año dos mil…, el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literarios no le sirvieron de nada”, afirmó con descarnada sinceridad el autor castellano en el breve texto que escribió como preámbulo de sus Obras Completas.

Entre los numerosos galardones recibidos por Delibes a lo largo de su carrera figuran el Premio Nadal (1947) por La sombra del ciprés es alargada; el Nacional de Literatura (1955), por Diario de un cazador; y el de la Crítica (1962), por Las ratas. En 1982 compartió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras con Gonzalo Torrente Ballester y en 1999 ganó el Premio Cervantes. También fue galardonado con la Espiga de Oro de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (1993) por su aportación al cine y con el Nacional de Narrativa, por El hereje (1999). En 2008 recibió el doctorado “honoris causa” por la Facultad de Biología de la Universidad de Salamanca por considerarle un ecologista y amante de la naturaleza y en 2009 se le concedió la Medalla de Oro de Castilla y León.

Delibes recibió en noviembre pasado esta distinción en su domicilio de Valladolid, que le fue impuesta por el presidente de esta comunidad autónoma, Juan Vicente Herrera, quien definió al escritor como “el patriarca de las letras españolas”.
“Mucho metal para mí”, dijo el escritor al recibir la medalla, según explicó después su hija Elisa a los periodistas.

Fuente: granadahoy.com

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