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Ballesteros, que hace unos días participó en una charla en el IAA, desgrana las condiciones de habitabilidad de un planeta

La Tierra, desde el espacio.

La Tierra, desde el espacio.

-¿Qué hace a la Tierra tan especial para ser, hasta ahora, el único planeta con vida?

-En realidad no sabemos si es el único planeta con vida. Simplemente es el único del que tenemos noticias de que está habitado. De hecho yo no pienso que la Tierra sea tan especial. Hay razones para pensar que la vida se da en otros lugares del universo. La mejor prueba que tenemos al respecto es que en la Tierra la vida apareció rápidamente. En cuanto concluyó el período final de consolidación del Sistema Solar, conocido como Gran Bombardeo, donde la acreción de escombros hacía impactar grandes meteoritos contra la superficie de los cuerpos del Sistema Solar (y de hecho buena parte de los cráteres que lucen los planetas y satélites provienen de esos días) fue por fin posible tener agua líquida permanente en la superficie de nuestro planeta. Pues bien, apenas 40 millones de años después (y eso no es nada en tiempos geológicos) ya tenemos pruebas de vida en la Tierra. ¿Es posible concluir que cuando se tienen las condiciones para que un planeta sea habitable, es probable que se forme la vida? Yo creo que sí.

-¿Qué condiciones necesita un planeta para ser habitable?

-Bien, las condiciones mínimas serían la presencia de un líquido y una fuente de energía, por ejemplo una estrella cerca. La vida está basada en reacciones químicas de todo tipo, con moléculas muy sencillas y moléculas muy complejas. Pero para que estas reacciones se puedan dar, han de darse dos condiciones, movilidad de las moléculas, para que puedan encontrarse, y una alta concentración, para que estos encuentros sean más probables. En un sólido, la movilidad de las moléculas es muy baja, lo que impide las reacciones químicas, es mejor un fluido. Un gas podría ser una buena alternativa, pero los gases son tenues y están más dispersos, la concentración de moléculas es baja, con lo que las reacciones químicas son más infrecuentes. Un líquido reúne movilidad y concentración.

-De todos los que se han descubierto hasta ahora, más allá del Sistema Solar, ¿existe alguno con posibilidades?

-Bueno, la gran mayoría de planetas descubiertos fuera de la Tierra son planetas gigantes, tipo Júpiter o más grandes. Esto es sencillamente porque son los más fáciles de encontrar. Con la mejora de métodos e instrumentación se están empezando ahora a encontrar los primeros planetas telúreos, esto es, de tipo rocosos, similares a la Tierra, Venus, Marte… Por otro lado, ya hemos encontrado algunos planetas en la zona de habitabilidad de su estrella, uno de ellos de tipo telúreo en la estrella Gliese 581. Y encontraremos más en un futuro muy cercano.

-Y del Sistema Solar…

-Marte sin duda es el otro gran candidato para la vida. Sabemos que en el pasado tuvo océanos estables y una atmósfera densa durante millones de años, es decir, tenía condiciones para ser habitable. Y quizás la vida surgió. Luego sufrió un cambio climático brutal que lo dejó casi sin presión atmosférica y por tanto sin agua superficial. Pero es posible que haya agua líquida en forma de manantiales subterráneos, bajo la presión de la corteza. Y si hubo en el pasado vida, tal vez aún sobreviva. Otro lugar interesante es la luna de Júpiter, Europa, cubierta por completo por un manto de hielo de agua. Tenemos razones para creer que bajo ese hielo hay un océano de agua líquida, calentado por el calor interno del satélite, a su vez producido por las fuerzas de marea de Júpiter.

-¿Me puede describir cómo es la zona de habitabilidad y la importancia de su estrella? ¿Qué factores entran en juego?

-La zona de habitabilidad es simplemente la región alrededor de una estrella en la que las temperaturas se mantienen entre 0º y 100º C (teniendo en cuenta sólo la radiación que emite de la estrella), y por tanto es posible tener agua líquida. Pero hay otros factores a tener en cuenta, por ejemplo, debe haber una atmósfera con suficiente presión atmosférica para permitir que el agua se mantenga líquida. Marte, por ejemplo, está dentro de la zona de habitabilidad actual del Sol, pero como no tiene apenas atmósfera, el agua líquida hierve en breves instantes y se convierte en gas. La existencia de gases de efecto invernadero también afecta, permitiendo que un mundo pueda tener una temperatura más alta que la que le tocaría sólo por la radiación de su estrella. De nuevo el ejemplo es Marte: el Sol se ha ido calentando conforme ha ido envejeciendo y ahora su emisión es mucho mayor que en el pasado. Hace 3800 millones de años, la zona de habitabilidad abarcaba los planetas Venus y Tierra, por ser el Sol más frío. Marte quedaba fuera, en la zona con temperaturas por debajo de 0º. Pero justo entonces ¡es cuando Marte tenía océanos! Debió haber otra fuente de temperatura, seguramente gases de efecto invernadero.

-¿Se podría hacer en el Universo una comparación con la evolución natural del ser humano? ¿Han ido evolucionando los planetas hasta convertirse en lo que son por razones de ‘supervivencia’?

-No exactamente. La evolución implica reproducción, herencia de caracteres y posterior selección de los más aptos a un entorno. Un ser vivo en concreto no evoluciona (crece, pero eso no es lo mismo), quien evoluciona es la especie en su conjunto. Dado que los planetas no se reproducen, no hay caracteres que se hereden de los progenitores, y no hay un proceso de evolución. Otra cosa es que quede aquello que sobrevive. Esto sí que es un proceso de selección, pero no deja de ser en cierta forma una obviedad. En los principios de la formación del Sistema Solar hubo más cuerpos, y hubo muchas colisiones entre ellos, produciendo fenómenos de fusión pero también de ruptura. Las órbitas probablemente eran mucho más elípticas. Al final, lo que quedó fueron unos pocos objetos que reunieron la mayoría de la masa de los cuerpos iniciales, con órbitas casi circulares, pues los que tenían órbitas elípticas chocaban más frecuentemente con otros. Las órbitas circulares fueron así seleccionadas.

-Si en la Tierra, en un futuro, las condiciones de temperatura, por ejemplo, fueran extremas y se hiciera imposible la vida, ¿sería posible una ‘mudanza’ a algún otro lugar del universo?

Imagen de celebración del Día Mundial de la Tierra en Seul.
Imagen de celebración del Día Mundial de la Tierra en Seul.

-No creo. Al menos no si no comenzamos ya a establecer colonias fuera de la Tierra. El mayor problema consiste en mantener de manera indefinida un ecosistema reducido y completamente aislado. En la Tierra los seres vivos dependen los unos de los otros, de formas que nos resultan casi inimaginables. Por ejemplo, a pesar de que respiramos nitrógeno, nuestro cuerpo no es capaz de asimilarlo. Nuestra fuente de nitrógeno no es el gas atmosférico, sino que lo depredamos de otros seres, y estos de otros, hasta llegar a las plantas que lo toman del suelo. ¿Pero cómo ha llegado al suelo? Por la acción de ciertas bacterias fijadoras de nitrógeno. Sin estas, el ciclo de la vida tal y como lo conocemos sería inviable. ¿Cuál es el conjunto mínimo de organismos que deberíamos llevar a otro mundo para mantener un ciclo biológico completo, cerrado, de forma indefinida y lograr así que una colonia sea factible? No lo sabemos, y no lo sabremos hasta que no lo intentemos. Desde luego, una huida a ciegas a otro mundo escapando de un mundo que se hace inhabitable, sin haber hecho todos esos trabajos previos (ahora que es fácil hacerlo) estaría condenada al fracaso.

-Imaginando que sí, ¿cómo cree que sería la vida fuera de la Tierra?

-Muy dura. Muy pobre. La Tierra es el único mundo en el que la vida seguiría siendo fácil. Sin él, si la Tierra se convirtiera en inhabitable, seríamos simples refugiados intentando sobrevivir al límite en otro mundo que no es el nuestro. Y aunque biológicamente fuera posible, psicológicamente quizás sería demasiado para nuestra especie.

-El agua no es lo único que importa… Los científicos habláis también de otras exigencias como disponer de un campo magnético o poseer una composición atmosférica similar a la tierra.

-Yo en eso soy más escéptico. La vida marina apenas se ve afectada por la radiación ionizante que nos para el campo magnético de la Tierra. Si no tuviéramos esos campos magnéticos, o no tuviéramos la capa de ozono que nos detiene los rayos ultravioleta, quizás no sería posible la vida en la superficie de los continentes, pero los océanos posiblemente bullirían de vida. De hecho, el ozono, y el oxígeno atmosférico, es una creación de la vida. Durante la mitad de la historia de la vida en la Tierra éste no existió y no hubo impedimentos para que la Tierra estuviera habitada. -¿Por qué la vida extraterrestre sigue siendo un ‘empeño’ de la comunidad científica? ¿Por qué llama tanto la atención entre la sociedad?

-Porque es el mayor misterio que tenemos ¿por qué estamos aquí? De momento estamos haciendo estadística con un solo caso. Y además de un interés científico, nos interesa por motivos filosóficos e incluso religiosos. Si hay más vida, nuestro papel central en el universo se diluye. Copérnico, Kepler y Galileo nos sacaron del centro del Sistema Solar, Digges y Bruno nos situaron en una estrella más, Darwin nos demostró que no hubo una creación ex profeso para el hombre, sino que era un animal más, Shapley vio que el Sol no estaba en el centro de la Galaxia, sino en una región periférica, y Hubble que nuestra Galaxia no era todo el universo como se creía, sino apenas una brizna entre un inconmensurable colectivo de galaxias. El ser los únicos seres vivos del universo es lo único que le queda ya al papel “central” del hombre en el Universo. Base fundamental, por cierto, de la mayoría de las religiones.

Fente: granadahoy.com

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