La información y el conocimiento son la base de la formación

Miscelánea de ilusión

Florentino Fernández llenó de humor la gala internacional de GranHada

La magia lo puede todo y en estos tiempos de crisis el Hocus Pocus, con uno de los presupuestos más bajos de su historia, consiguió hilvanar una gala internacional de gran altura y calidad. ‘Raíces de la magia’ fue el título de esta miscelánea de estrellas del ilusionismo que iluminó un abarrotado Teatro Isabel la Católica, al menos en una primera función a las 19.30 horas. Era un cartel llamativo, donde se encontraba como presentador el mediático humorista Florentino Fernández, o sea ‘Flo’.

ESPECTÁCULO

Título: ‘Raíces de magia-Gala internacional’.
Artistas: Aaron Crow, Huang Zheng, Juan Mayoral, Magic Xtrme, Samsararte y Stevie Star.
Sala: Teatro Isabel la Católica. Lleno.
Mentalismo, prestidigitación, manipulación, levitaciones e incluso, y lo más llamativo, regurgitaciones se pusieron en escena, una especie de recorrido por las diferentes modalidades del ilusionismo. El espectáculo comenzó con la pareja Samsararte, formada por Diego y Elena, quienes sorprendieron con unas piruetas que rozan el contorsionismo, pero encuadradas en un formato estético al más puro estilo del nuevo circo, la tendencia que ha puesto de moda el afamado Circo del Sol. Estos artistas son los que acompañan al televisivo Jorge Blass en su espectáculo ‘El arte de la magia’. Flo, en su primera aparición, como no podría ser menos, bromeó con las posturas adoptadas por la pareja e incluso se atrevió a imitar alguna de sus escenas, demostrando estar en plena forma.
El español Juan Mayoral, campeón del mundo de magia, inició las actuaciones de ilusionismo. Mayoral hizo un ‘remember’ histórico de uno de sus primeros números, con el que empezó hace unos veinticinco años. Un perchero con un ‘smoking’ muy particular le sirve para ir montando su actuación. Se puede decir que es el ‘hombre-cuerda’, porque de su cuerpo salen todo tipo de hilos, se descomponen, se convierten en velas o bien aparecen flores o cualquier objeto relacionado con este mundo del ilusionismo. Exhibió todos los géneros, desde los trucos con papeles hasta los típicos pañuelos y aquellos en los que se utilizan líquidos y pompas de jabón. Un show muy completo, pero sin grandes complicaciones técnicas.
Aaron Crow «es el hombre que tiene doble visión, que reconoce lo que sea sin verlo, como si estuvieras borracho», dijo Florentino Fernández, en tono jocoso, para presentar al mentalista belga. Una puesta en escena que mezcla los estilos de Steven Seagal con los guerreros ninja. Nada más empezar cortó en el aire una manzana con una gran catana, pera demostrar que aquello iba en serio. Consiguió crear suspense. Eligió a tres voluntarios que situó en diferentes espacios del escenario. A uno de ellos le dio una bolsa con harina; a otro, una gran tabla de madera; y a una chica le colocó una sandía sobre la cabeza.
Comenzó la acción. En un ejercicio de práctica masoquista, Aaron Crow se selló los ojos con cera caliente, se colocó una venda negra, y además se lió un rollo de cinta aislante. Por si fuera poco, se enfundó una especie de capa de zinc sobre la cabeza. Su rostro estaba herméticamente aislado, o al menos eso parecía. Sacó la catana y la introdujo en la bolsa de harina, rompió la tabla y, con gran peligro para la bella voluntaria seccionó un trozo de la sandía. A eso se le llama tener vista.
«¿No pueden traer a los artistas de Almería, tienen que irse hasta China?», bromeó Flo para dar paso a la artista oriental Huang Zheng, campeona de magia del país más poblado del mundo, y toda una manipuladora, «pero no de alimentos», dijo el presentador de la gala.
Huang Zheng mostró un espectáculo muy en la estética oriental, desde el vestuario hasta la música y los demás elementos. Cartas que aparecen, hojas de otoño que se caen, pañuelos llenos de papeles y abanicos, y todo ello con las manos. Huang transporta al espectador al folklore más puro y tradicional de la China milenaria. Con movimientos rápidos y delicados consigue que sus trucos sean una especie de exquisitez.
«Lo cierto es que Huang Zheng se ha ido ahora a la tienda de la esquina, porque como están abiertos todo el día se aburren y hacía esas cosas con los ‘churruca’», comentó Florentino Fernández, para dar paso a la gran sorpresa de la tarde, el regurgitador Stevie Starr.
Buen estómago
Regurgitar consiste en expulsar por la boca, sin vómito, sustancias sólidas o líquidas contenidas en el estómago o en el esófago. Posiblemente no haya en el mundo un mejor regurgitador que el galés Stevie Starr. En el escenario estuvo acompañado por Flo, que hacía los comentarios, y MagoMigue, quien se convirtió en cámara para acercar al público los primeros planos de Starr.
El galés tiene un estómago selectivo, porque puede elegir qué objeto sacar e incluso manipularlo. Starr empezó por la banca, tragando monedas y después se puso a fumar. «¿Qué queréis el humo o las monedas?», le preguntó al público. Entonces, sacó de su boca unos cuantos euros, y después de tragar un lingotazo de ‘fairy’, lanzó en el interior de una burbuja el humo que había aspirado. Su estómago es una especie de almacén del que saca lo que le pida el público. Además, el número está cuajado de humor. Stevie se pega un chute de gas del utilizado para cargar los mecheros. Pide un encendedor y ve que no enciende. Pues no hay problema, se lo cuela y ya está cargado.
Su estómago también trabaja, porque se introdujo un anillo, un candado cerrado y su llave, y todo ello lo agitó en sus adentros. El resultado fue el anillo engarzado al candado.
Los asistentes a esta gala se tragaron con agrado la actuación de este mago del esófago.
El espectáculo lo cerró la actuación de Magic Xtreme, donde Jammes Garibo presentó un gran número visual, con efectos especiales, en el que la magia fue fuego, apariciones y desapariciones y levitaciones repentinas, todo ello aderezado por una puesta en escena y un ritmo musical trepidantes.
Más de hora y media de espectáculo, donde se ofreció un recorrido por todas las artes del ilusionismo, con la presencia del humor y la sorpresa, una característica que no puede faltar cuando se trata de crear eso que llaman magia.
Fuente: ideal.es
A %d blogueros les gusta esto: