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La frescura de las fuentes

El Centro Cultural Gran Capitán acoge las 68 obras que participan en el concurso que todos los años convoca la Fundación Emasagra con el agua como gran protagonista

La imagen romántica del agua, con sus cromatismos y todas sus posibilidades estilísticas, fluye libremente por Las fuentes de Granada. Lo hace en ellas y en las representaciones que les dedica la Fundación Emasagra en la exposición que ayer inauguró el Centro Cultural Gran Capitán. En ella, un total de 68 obras repasan de manera poética o realista estas esculturas del líquido elemento. “Entrar aquí es un remanso de frescura y tranquilidad absoluto”, como expresó el comisario de la muestra Rafael Ruiz, minutos antes de su apertura al público.

 

La Fuente de las Batallas, la del Paseo del Salón y las que viven en los Cármenes de la Fundación Rodríguez Acosta son sólo algunas de las protagonistas de una muestra resultado del concurso que la Fundación convocó este año por tercera vez con un motivo de inspiración: las fuentes de Granada y la provincia. Se convierte la sala en una especie de hábitat perfecto para ellas, donde la luminosidad y la paz que trasmiten las reales está presente también en las pinturas.

Luis González, director de la Obra Social de Emasagra, destacó antes de la inauguración que el lema “sigue estando vinculado al agua -en las anteriores ediciones fue el agua y los ríos-, pero con una perspectiva más amplia que permite que entre en juego la visión personal del artista”. Así, un total de 132 obras procedentes de Argentina, Chipre, Cuba, Francia, Italia o España acudieron al concurso con muy diferentes estilos y propuestas. “Han crecido en número y en calidad”, como subrayó el comisario, quien confesó ayer la dificultad de componer una exposición sobre el mismo tema.

Las diferencian, sin embargo, los tamaños – “hay obras desde 0,50×0,50 a 2×2”-, las texturas -collages, óleos y acuarelas- y los estilos, que pasan por la abstracción, la figuración o el hiperrealismo.

Ocurre en el caso de la obra ganadora. El albaceteño Francisco Javier Ortega consiguió el primer premio con Fuente en el Carmen de Rodríguez-Acosta, un óleo de gran formato donde plasma con gran dinamismo y tonalidades verdes el detalle de una fuente del conocido como Carmen Blanco, que parece albergar realmente agua gracias a un río de agua que fluye y que le da vitalidad.

Ortega, quien había oído hablar del concurso durante su último año de Bellas Artes en Granada, se decidió a presentar una obra sobre uno de los cármenes de la Fundación Rodríguez Acosta durante una beca que realizó en la institución. “Es una figuración realizada a base de manchas que constituyen la imagen”, explicó ayer.

La muestra gira en torno a las pinturas ganadoras de Ortega, el segundo premio del granadino Manuel Jiménez Sánchez, en el que el autor refleja la conocida Fuente de las Batallas, y el tercer premio del también granadino Bernardino Sánchez, que reproduce la Fuente del Salón.

Ruiz destacó ayer que, además de las fuentes más famosas como la de las Batallas o el Salón, le llamó la atención que algunas de las obras se fijaran en la del Monumento a Ganivet.

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