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José Manuel posa junto al instituto Atenea de Villalbilla. Detrás de él, el autobús donde se produjo la agresión sexual. (Imagen: JORGE PARÍS)

  • Las menores fueron agredidas por sus compañeros en el autobús escolar que las trasladaba del instituto, en Villalbilla, a Loeches.
  • Algunos jóvenes intentaron avisar al conductor, pero desistieron ante las amenazas de los cabecillas del grupo.
  • El padre de una de las menores denuncia que el conductor del autobús no paró en ningún momento.

 

 

20MINUTOS.ES / EUROPA PRESS. 28.10.2009

El padre de una alumna del instituto Atenea de Villalbilla ha denunciado este miércoles una presunta agresión sexual a su hija de 12 años y a una compañera de ésta. El suceso ocurrió el pasado 22 de octubre en el autobús escolar que cubría la ruta entre las localidades madrileñas de Villalbilla y Loeches donde las menores fueron agredidas por una decena de compañeros de su centro educativo.

Las cogieron de piernas y brazos para inmovilizarla

En el transcurso del viaje después de salir del centro educativo, que dura unos 20 minutos, un par de niños de 14 años comenzaron a pedir al resto de sus compañeros que agarrasen a estas dos niñas. “Las cogieron de piernas y brazos para inmovilizarlas”, ha contado el padre, José Manuel, que asegura que otros compañeros intentaron avisar al conductor, pero desistieron ante las amenazas de los cabecillas del grupo.

Finalmente, entre diez compañeros llevaron a cabo la agresión sexual a lo largo de todo el viaje, sin que el conductor parase en ningún momento el vehículo o hiciera nada por evitarlo, aunque José Manuel corroboró que “lo veía todo por los espejos”.

“No les han echado”

“Durante cuatro días se está cruzando con ellos por el instituto, pasillos y en la ruta, porque no les han echado”, se lamentaba este miércoles el padre frente a la puerta del centro, donde salían los niños en ese preciso instante, a la vez que ha subrayado que desconoce el protocolo de actuación en este tipo de casos, pero que la situación no puede seguir así. “Les traemos al instituto para que reciban educación y que estén protegidos”, opinó.

Les traemos al instituto para que reciban educación y que estén protegidos

Según este padre, la empresa justifica la omisión de socorro por parte del conductor en que no se puede parar porque “la Guardia Civil le podía denunciar”. “Todo ciudadano tiene el deber de socorrer a una persona”, destacó.

Además, José Manuel ha apuntado que la normativa vigente exige que los menores vayan acompañados de una persona cualificada durante el trayecto y opinó que el conductor no es precisamente “un revisor”.

Este padre ha subrayado que los padres de los niños que agredieron a su hija se han puesto en contacto con ellos para expresar su vergüenza. “Se sienten avergonzados, pero al final intentan justificar a sus hijos que no se si podrán, pero yo no puedo perdonar como padre”, insistió.

Ahora, su hija se encuentra “psicológicamente armada de valor”, y va al colegio aunque tenga que ver diariamente a sus supuestos agresores. “Es bastante más fuerte que nosotros, porque estamos ya de psicólogo”, se sinceró José Manuel, que está tomando valium y pastillas para la tensión.

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