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una imagen para el recuerdo

una imagen para el recuerdo

15 años, 16 temporadas y más de 700 partidos vistiendo la elástica blanca han dado para un sinfín de instantáneas inolvidables. Pero si hay una imagen que los madridistas tienen especialmente grabada a fuego en la retina es la que protagonizó Raúl en el Camp Nou hace hoy diez años. Corría el minuto 86 del Clásico y el Real Madrid perdía 2-1 ante el Barcelona. A cuatro minutos del final, y cuando la afición blaugrana ya se frotaba las manos,  Raúl anotaba el tanto del empate al mismo tiempo que protagonizaba un gesto histórico que desde hace mucho tiempo se ha convertido en todo un icono para el madridismo.

Los números de Raúl hablan por sí solos. Ese delantero inquieto e incansable que para algunos pasará a la historia como el hombre récord que no cesa de fulminar todos los registros, para otros muchos es ya toda una leyenda. Y quizá parte de ella se empezó a forjar hace hoy diez años en un escenario como el Camp Nou. El 13 de octubre de 1999 el Real Madrid acudía al Camp Nou como víctima perfecta para un Barça que atravesaba un buen momento.

Los madridistas empezaron jugando bien. Raúl adelantaba a su equipo en el 27’; Rivaldo empataba dos minutos después y antes del descanso Díaz Vega no pitaba un penalti por mano de Sergi sobre la línea de gol. Figo protagonizaba el 2-1 nada más comenzar la segunda mitad y cuando la afición del Barça ya celebraba la victoria, apareció Raúl. El ‘7’ blanco superó a Hesp por arriba y de vaselina anotó el segundo, firmó el empate final y enmudeció al Camp Nou al mismo tiempo que protagonizaba una imagen que no ha perdido ni un ápice de fuerza con el paso de los años y que sigue siendo todo un icono para el madridismo.

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